Sin Vosotros Esto Sería Imposible

Translate

domingo, 9 de agosto de 2015

"Mi infancia"

Recuerdo vagamente aquel viaje en coche. Me recuerdo contemplando ese paisaje lleno de rascacielos, tráfico y mucha contaminación. Por aquel entonces apenas tenía cinco años y todo era nuevo para mí ya que provenía de un pueblo del este de Europa. Hasta aquel momento mwe habían criado mis abuelos y era la primera vez que salía del pueblo, iba a conocer a mis padres, los cuales tuvieron que ir a la ciudad en busca de trabajo.

Otro recuerdo que me viene a la cabeza es una "tierna" escena. Estaba en una cama de matrimonio durmiendo con mi madre, aún yo era muy pequeño y no sabía hablar el idioma, me desperté y miré por la ventana. Podía observar varios árboles y un parque a lo lejos, en lo alto de uno de los árboles había un búho que no paraba de cantar. Yo al oírlo me ponía muy nervioso y comencé a llorar. Mi madre se despertó y me dijo que me callara, que llevaba toda la noche trabajando y que estaba cansada. Yo seguía llorando con más fuerza aún, no se si por la frustración de no entender lo que me decía o por el odioso canturreo de aquel búho. Mi madre muy nerviosa se levantó y me cogió en brazos y comenzó a mecerme para que me durmiera, pero sus esfuerzos eran inútiles. Al darse cuenta de ello optó por el camino fácil, me dejó en el suelo, abrió un armario que estaba empotrado en la pared, sacó toda la ropa de ahí dentro y me encerró en él.
Yo era muy pequeño y me asusté aún más, no paraba de llorar y llorar pero mi grito de socorro no surtía efecto asi que decidí callarme. Pronto me dormí.

Cuando desperté miré a mi alrededor y me acordé de dónde estaba. No sabía qué hacer así que comencé a llorar nuevamente, y esta vez con más fuerza que nunca. Podía notar como mi voz se iba haciendo cada vez más fuerte, mi cabeza se estaba calentando y parecía que iba a estallar cuando de repente escuché un crujido y paré de llorar al instante. Escuché cómo giraba una cerradura y lentamente el armario se abrió. Cuando salí me tumbé en la cama y me dormí.

Cuando desperté nuevamente mi madre estaba a mi lado durmiendo y yo me levanté y miré por la ventana, volví a observar ese paisaje con algunos árboles y un parque a lo lejos y, de nuevo, el búho comenzó a cantar. Esta vez no lloré ya que sentía como si ya hubiera vivido ese momento antes y si lloraba sabía lo que me esperaba.

Aún a día de hoy sigo sin saber si esos "recuerdos" son reales.

La verdad es que nunca fui un niño normal. Recuerdo estar en un parque y mi madre estaba sentada en un banco. Yo me estaba columpiando. Cerraba los ojos y sentía el viento contra mi cara, era casi como si estuviera volando. Me aburrí pronto así que bajé y enseguida me quitaron el sitio. Recuerdo que era una niña de pelo rizado y muy risueña, llevaba una falda verde con un estampado de flores y unas sandalias muy feas. Cuando me quitó el sitio me miró y se empezó a reír de mí, supongo que su risa se debía a que me robó el columpio. Yo me dirigí a jugar con la arena pero para llegar hasta al arenero había que pasar delante de los columpios y yo tenía mucho miedo. Miré a la niña de la falda verde para ver si reaccionaba y paraba y como vi que seguía columpiandose con mucho ímpetu yo opté por cruzar e ir al arenero. Al pasar por delante la niña me pegó una patada en la boca y comencé a sangrar pero no sentí dolor alguno, tampoco me eché a llorar, mi única reacción fue mirarla fijamente. Nuevamente notaba como de mi garganta algo muy fuerte intentaba escapar, notaba como mi cabeza ardía y de repente el columpio paró en seco y la niña voló un par de metros, aún no recuerdo lo que pasó luego pero seguro que no fue nada bueno.

Siempre he sido una persona muy distante.

Mi primer día de guardería fue nefasto. Mi madre no paraba de hablarme sobre el colegio y me lo describía con todo detalle, también lo que en él se hacía. Sentía un miedo horrible a tener que relacionarme con los demás niños, siempre los he odiado, hasta cuando yo era niño me sentía fuera de lugar.
Recuerdo que llegué a aquella clase y que nada más al entrar por la puerta me llevé una impresión de pesadilla. Habían varias mesas de colores repartidas por la sala y alguna que otra esterilla de yoga. En una esquina de la clase se hallaba una casita de juguete hecha a tamaño real. En las paredes habían toda clase de dibujos hechos por niños y por el suelo habían muchísimos juguetes, plastilinas y pegatinas. La clase estaba llena de niños y niñas gritando, con las caras sucias de pintura y pegatinas en la frente con la forma de una estrella. Sentí mucho pánico y, como siempre hacía en esa clase de situaciones, comencé a llorar. Mi madre me cogió en brazos y me dio un beso en la frente, me dijo algo que no recuerdo y callé rápidamente. La profesora me cogió de la mano y me llevó a una de las mesas de colores, me dio un trozo de papel rojo y me dejó ahí solo.
Yo no sabía qué hacer con el papel así que empecé a doblarlo una y otra vez. Al cabo de unos minutos la profesora volvió y se quedó boquiabierta, había hecho un cubo con el papel sin darme cuenta.
Otra cosa que recuerdo de ese día es la "hora de la siesta".
La profesora nos dijo que debíamos dormir para que un día lleguemos a ser grandes y fuertes, todos los niños se dormían pero yo odiaba dormir porque tenía pesadillas muy amenudo, es más, a mí un sueño normal me aterraba porque no lograba entenderlo. Todo el mundo se durmió, incluida la profesora, y yo me levanté y empecé a explorar el lugar. Al entrar en la clase me fijé en una casita de juguetes y decidí entrar allí. Dentro, había una niña, al parecer no era el único despierto. Era la misma niña odiosa del parque, la misma de la falda verde con estampado de flores, la misma que me hizo sangrar y la que se calló del columpio misteriosamente. Me quedé inmóvil observándo cada detalle de su imagen y ella nuevamente empezó a reírse de mí. Yo me puse muy nervioso así que salí de la casita de juguetes. La profesora había despertado. Cuando me vio se alarmó y me obligó a tumbarme para dormir. Yo no quería y, como siempre en esa clase de situaciones, rompí a llorar. Mis llantos cada vez eran más fuertes y el resto de la clase se levantó y se me quedó mirando. Yo seguía llorando con más fuerza aún porque la profesora intentaba que me durmiera y encima ahora me estaban observando unos niños. Noté mucho calor en mi cabeza y de repente paré de llorar. La profesora se extrañó pero se dio por satisfecha ya que penso que el que yo cesara fue obra de sus "esfuerzos" por calmarme. Clavé mi mirada en la ventana y como un estallido ensordecedor esta comenzó a quebrarse y se calleron todos los cristales encima de los niños que habían cerca de ella. La profesora gritó y aquello se llenó de adultos alterados en unos pocos minutos. Rápidamente yo me quedé dormido en la esquina de la clase.

(Esto es sólo una pequeña parte de mi historia "El Mundo a Través de Mi Realidad". Si queréis leer más podéis seguir la historia desde #wattpad o bien seguirme en twitter y estar al tanto de todo. Twitter: @__strngr__
                      @_dennisjm

Barra de vídeo

Loading...