Sin Vosotros Esto Sería Imposible

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martes, 19 de septiembre de 2017

[...]

Ya no puedo seguir en este rincón lleno de angustias y miedos,
Rodeado de falsas caras que sólo me buscan para matar su tiempo,
Encerrado al igual que en un patio de recreos,
Donde me venden una falsa libertad mantenida por nuestra sociedad.

Vivimos todos bajo un mismo cielo,
Anhelando los momentos del pasado llenos de risas y juegos,
Voy esquivando los pasos errados que otros se han atrevido a dar,
Mientras intento descifrar mi propia realidad.

Mi jardín siempre ha estado plagado de espinas,
Lo difícil es encontrar una rosa que no esté malherida.
Marionetas rotas que bailan al unísono,
Dirigidas por malvados titiriteros,
Se esconden bajo un escudo llamado gobierno,
Mientras hacen de nuestro mundo todo un infierno.

lunes, 26 de diciembre de 2016

La Calle De La Vida

La calle donde nací se llamaba "de la vida". Es una calle con dos aceras, como otra cualquiera, una acera para los números pares y otra para los impares; en apariencia nada la diferencia de otras calles pero al ir por ella te podrás dar cuenta de que no es una calle más. En la calle "de la vida", en el lado de los pares, los niños, desde muy pequeños, venden todo tipo de drogas a personas desconocidas; en el lado de los impares, los travestís, los maricones, las putas viejas sin chulo, y las putas jóvenes con sus chulos, venden todo tipo de placeres al mejor postor. Como suele ocurrir con los que duermen en el mismo colchón, una vez cada poco tiempo, estos se vuelven de la misma condición y se juntan para ofrecer las innovadoras "ofertas" tales como que "con un polvo te regalamos un porro".

Yo vivía en el tercero B del número 24 de la calle "de la vida". Mi madre, para mantener la economía de la familia sin tener que frecuentar la acera de los impares, fregaba los portales de toda la calle y tres tardes a la semana iba a coser ropa de una "señora de bien". Mi padre, por el contrario, hacía negocios con los bares de la calle y cuando volvía a casa después de sus "duras" reuniones se entrenaba como boxeador; no medía sus fuerzas en un cuadrilátero ante un adversario de su tamaño, su cuadrilátero era la cocina y otras partes de nuestra casa, su oponente, el frágil cuerpo de mi madre y su cinturón de campeón era la sangre que posteriormente sus hijos tenían que limpiar mientras él sonreía triunfante, tanto que parecía que había derrotado a un fiero dragón o le hubiera tocado el "gordo de navidad".

Éramos tres hermanos: Andrew, Ernesto y yo, la menor y la única chica. Mi padre obligó a mis dos hermanos desde una edad muy temprana a traer dinero a casa trabajando en la acera de los pares. Les mandaba a jugar con la muerte en forma de droga a cambio de unas monedas que este malgastaba posteriormente en la acera de los impares. 
Andrew enseguida se dio cuenta de que aquello era muy peligroso pero en cambio Ernesto... Ernesto acababa de cumplir los catorce años cuando le encontré una mañana, sin vida, en el suelo de nuestro cuarto de baño con una jeringuilla clavada en el brazo izquierdo y montones de espuma que le salía por la boca.

No habíamos terminado de enterrar a nuestro hermano cuando Andrew me dijo:

- ¡Maldita sea esta calle! Quiero que escuches lo que te voy a decir con especial atención. En esta calle uno nace para ir muriendo lentamente y yo quiero vivir, si paso un día más por la acera de los pares terminaré donde está nuestro hermano ahora, ¡bajo tierra!. No sé si me entiendes o si serás capaz de hacerlo alguna vez pero he de salir de aquí y lamento no poder llevarte conmigo. Prométeme que cuando tengas una sola oportunidad escaparás, prométeme que cuando te vayas no vas a volver pase lo que pase, pero sobre todo, prométeme que nunca vas a caminar por la acera de los impares.

Andrew tenía dieciséis años. Aquella noche se marchó y ni yo ni nadie ha vuelto a saber nada más de él. Fue valiente e hizo lo que todos en la calle "de la vida" deberíamos hacer, salir, arriesgar, vivir y atrevernos a tener la vida y la "calle" que nosotros mismos decidamos.

En el tercero del número 24 de la calle "de la vida" nos quedamos los tres. Mi padre siguió con sus negocios de la bebida y gastando el poco dinero que mi madre traía con las putas de la acera de los impares. Mi madre siguió fregando, cosiendo y recibiendo una paliza tras otra. Yo... intenté sobrevivir en aquel infierno, esperando, como me dijo mi hermano, una oportunidad para salir de allí.

El tiempo seguía pasando, unas veces ,más deprisa, otras más despacio. Mis piernas empezaron a alargarse de tal manera que mi madre no paraba de añadir tela a mis vestidos. Empezaron a desarrollarse mis pechos de mujer; una mañana, sin saber por qué mi cuerpo sangró. Madre e hija tuvimos unas de esas conversaciones que sólo se tienen una vez entre las madres y las hijas; me explicó que pasara lo que pasara debía mantener mi desarrollo lejos de los ojos de mi padre, no hice muchas preguntas del por qué ya que la respuesta era obvia y a mí realmente me aterraba la idea.

Al principio fue fácil ocultar que estaba dejando de ser una niña; a medida que pasaba el tiempo, fue haciéndose más difícil. Cuanto más amplios eran los vestidos que mi madre me cosía, menos podía esconder lo mucho que estaba cambiando mi cuerpo. 
Las demás niñas de la calle presumían de sus pechos, haciendo apuestas por ver quién los tenía más grandes. Yo obedeciendo a mi madre aprendí a enrollar un trozo de tela alrededor del cuerpo para ocultar la hermosura de mis pechos; lo cual me acarreaba soportar las burlas de las demás y sus risas al decir que jamás se enamoraría de mí ningún chico porque mis pechos seguían siendo demasiado pequeños como para que ningún hombre mostrase interés por ellos. En silencio aguantaba las tonterías de las demás, y me preguntaba por qué mi padre iba a reparar de repente en mí si parecía que no existía para él.

Una tarde, de las que mi madre iba a coser, encontré la respuesta a mi pregunta. Mi padre me llamó desde la cocina; estaba sentado en la banqueta, con una lata de cerveza en una mano y un cigarrillo a medio consumir en la otra. 
Me mandó desnudarme y me quedé quieta sin saber qué hacer. Al ver que no me movía dio un puñetazo sobre la mesa para ver si yo reaccionaba y me gritó que si no lo hacía me daría una paliza de muerte y me acabaría desnudando él.
Yo empecé a desnudarme despacio, llena de miedo y sollozando, cuando terminé estuvo un rato mirándome. Se levantó empujándome violentamente contra la pared y puso su cuerpo contra el mío a la par que me agarraba de las manos de tal manera que apenas me podía mover. Acto seguido empezó a tocarme los pechos mientras me preguntaba entre gritos si alguna vez me los había tocado algún hombre; luego poniendo su mano, ahí mismo, en mi parte más íntima, me preguntó si había dejado entrar la polla de un hombre en mi coño. Yo seguía temblando, y creo que en ese momento me oriné, pero él no lo notó. Después frotó su cuerpo contra el mío y me dijo muy cerca del oído, casi susurrando:

- Nunca te imaginabas que a tu padre se la podías poner dura, ¿eh?.

Después empezó a reírse y me soltó. Yo seguía allí quieta, paralizada, él se volvió de nuevo hacia mí y siguió diciéndome:

- No creas que voy a metértela, lo que tienes entre las piernas vale mucho dinero, la zorra de tu madre bien que lo sabe y por eso te lo ha estado cuidando, para que yo pueda sacar tajada. Y no, no tengas miedo, no voy a metértela porque desflorada no valdrías nada, además cuando la tengo dura me sobran coños para follar, ¿o te crees que el tuyo es el único que vale? - sonrió.

Él se apartó de mi lado y me dijo que no me moviera, al momento volvió con una caja de la que sacó un vestido rojo muy escotado, unas medias negras y unos zapatos de tacón fino. Me mandó vestirme con aquella ropa, cuando terminé me dijo:

- Cuando venga tu madre, y si te has portado bien, puede que le de dinero para que se compre un vestido nuevo.

Yo tenía quince años y no había tenido ninguna oportunidad para escapar. Aquella tarde caminé del brazo de mi padre, por primera vez, por la calle "de la vida".

miércoles, 21 de diciembre de 2016

La Calle

La calle es la vida, simplemente ámala, llámala.. 
La calle estaba dividida en dos partes; la calle de los impares, famosa por sus mujeres de compañía y sus expertos drogodependientes; por otro lado estaba la calle de los pares, esta sin embargo famosa por sus bandas callejeras y tráfico de personas, en resumen, esclavos. Ahora os estaréis preguntando que a qué parte pertenecía yo, pues para que salgáis de dudas os lo contaré desde el principio del fin:

Después de meses divagando en la tienda de tender, estando yo observando colgado de una pinza, logré vislumbrar posibles futuros dispares y cómicos en las dichas calles pintorescas. Ni un milagro hubiera conseguido que en mi mente calara otra idea que la de "nadie escarmienta en cabeza ajena". Cuan turista de ideas sin tiempo, los habitante atómicos me hicieron oler las consecuencias de ambas calles. Ni musas, trampas, músicas o almas pudieron persuadirme de virar mi barco con los vientos alisios o los otros. Decidí escindirse. Dividirme. Conservar en un segundo ambas experiencias y aprender a unificarlas y comprendedlas.
Mas eso es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

Ahora veréis, donde yo me encuentro no está ni en los pares ni en los impares, donde yo me encuentro es atrapado en la tormenta de esos vientos alisios. Sumido en una oscuridad infinita abrazada por ese gélido sentimiento, o más bien dicho, pensamiento, de que no sé a dónde voy ni de dónde vengo. Ahora es el momento en el que vislumbro esa infinita oscuridad que me abraza y me llama con sus amargas canciones que me escuecen el en cerebro como el ácido cítrico de los limones.

Recuerdo los libros en las repisas de los infinitos estantes de la casa de mis abuelos. El fuego chisporrotear y el calor mullido de los perros y las alfombras. Los duendes eran reales y un relámpago mortal. Nunca sentó mejor un chocolate con leche ni una caricia. La primera vez que entró en mi mente la muerte fue transportada por labios de mi abuela. Con metáforas de dos lobos con luna llena, sin saberlo aún, yo, con dientes de leche, ambas calles se enfocaron enfrente de mis ojos mentales. Un yin yang natural y fundamental, sin pretensiones ni agravantes, ningún problema, ningún mal recuerdo. También fue en ese macro segundo cuando los animales empezaron a brillar con una luminosidad distinta, tan distinta que era independiente de la realidad imaginable de los humanos. Pureza y sinceridad. aunque del mundo animal me gustaría hablar más adelante y más expresivamente.

Sinceramente, sabéis, como ya no sé ni dónde me hallo, juro por mi Dios que.. sí, ¿no?, que este cuento doy por finalizado, o tal vez no, por.. ¿continuar?,sí, dejémoslo así.



(Mente de Denniss
Mente de Pelufa)

miércoles, 23 de noviembre de 2016

[...]

- Hay veces en la vida que nos da miedo a arriesgar. Sé que la mayoría sabe a lo que me refiero. Una de esas veces que sabes que no te queda otra salida y que tomas la decisión correcta o, por otra parte, incorrecta, aquí ya depende desde qué punto de vista lo vemos.
Pues ante esa clase de situaciones lo único que tengo que decir es que ánimo. Ya sabéis lo que se dice por ahí, el que no arriesga no gana y eso es verdad, aunque por el camino del riesgo veamos que no ganamos, os aseguro que la meta será una gran victoria.
Ánimo, ánimo para vosotros, ánimo para mí.

- No puedo, dijo el miedo.

Entonces... Desperté.


domingo, 20 de noviembre de 2016

[...]

Sueños rotos convertidos en piezas de puzles desencajadas. Sonrisas perdidas en letargos de una farsa. Ruinas de un lugar que creía conocer bajo mis pies... Una oscuridad que me invade y me impide avanzar permitiéndome ver lo mas hondo de mi ser.
Soledad. Miedo. Mi realidad.

martes, 20 de septiembre de 2016

[...]

El costurero triste y abatido contemplando el corazón desilachado a causa de un mal trabajo.
El pobre corazón reclamando a su costurero sin aceptar que este ya se ha retirado.
Estando uno a su lado muy apenumbrado sin saber cómo hacer que le contraten para coser un corazón desilachado.

sábado, 30 de julio de 2016

[...]

Y este es el punto en el que me encuentro, sumido en un mar de confusión y perdiendo la fuerza de mis extremidades por seguir remando contra la tormenta. Dicen que después de una gran tormenta siempre llega la calma pero mucho he luchado hasta este punto y uno está cansado. Cansado de esperar a que llegue ese momento en el que poder respirar y al mirar atrás contemplar, única y simplemente, la calma del mar... ¿Podré aguantar?

martes, 26 de julio de 2016

[...]

Aunque se te eche encima el tiempo debes luchar y a toda esa mierda que te derriba y te repite que no puedes debes achantar. Demuéstrales que eres más fuerte que simples palabras que en tu mente nunca van a resonar. Eres el que escribe su destino y eres el único que se labra el camino y que nunca vas a parar hasta que un día tus sueños hagas realidad, esto no son juegos de niños es pura brutalidad, una injusticia ante la que nadie se debe nunca arrodillar. Por muy duro que sea el camino siempre debes saber que lo vas a lograr y manda a la mierda todo el pasado que arrastras detrás porque en lo más alto no hay sitio para los que se dejan doblegar.

jueves, 23 de junio de 2016

[...]

Es una desesperación... Un agujero negro del que por mucho que intento escapar no consigo salir. Es una meta sin bandera que no seré capaz de lograr. Es sencilla, y simplemente mi vida. Una vida que no se escoge, que no se negocia, una vida que se rige por el destino y unos pocos actos cometidos.
Si fuera diferente, ¿desearía otra cosa?

sábado, 16 de abril de 2016

[...]

En este apesumbrado lugar, donde las sombras me ahogan mientras agonizan dulcemente al son que canta la muerte, me hallo desolado, solo, gritando, apagando en un leve aullido aquel estallido que en el ayer fue parte de mi vida. Visualizo numerosas ánimas pasar, De aquí para allá, De allá para aquí. No obtengo respuesta de mi atónita pregunta. Mis palabras revolotean en el aire mientras se desvanecen con el eco del ayer, o quizás, con el de mañana. Quién sabe lo que yo he visto, Lo que vivido, Lo que he sentido. Dulce muerte, te suplico de rodillas, consume ya la última nota de tu amarga canción y déjame al fin volar libre hacia ese mundo desconocido para el hombre del que se dice que no tiene fin. Este humilde siervo del mundo está cansado, ya no puede más...

martes, 29 de marzo de 2016

[...]

Tengo impregnada en mi cabeza la vaga sensación de que he de recordar algo que nunca he aprendido.
Tengo la sensación de que he de estar en un lugar al que todavía no he ido.
Tengo la sensación... De que aún no te he leído.

Joan Marian

martes, 15 de marzo de 2016

[...]

Estaba acariciando mi pálida tez con sus suaves manos mientras intentaba cautivarme con hermosos poemas que se transmitían mediante nuestras templadas miradas al contemplarse fíjamente.
"Te amo, te necesito"
Me susurró al oído. Nuestros cuerpos se rozaban desnudos. Podía sentir cada surco de su piel, cada exhuberante curva, cada suave y fina textura.
Entrelacé mis dedos entre sus cabellos y disfruté de la mentolada fragancia de estos.
Su templada mirada se clavó en mis ojos y se acercó lentamente a mis labios. Comenzó por darme un beso en la mejilla y la imprenta de su rojo carmín se quedó sobre mi tez. Después sus fríos labios se fundieron con los míos.
"Wake up lazy men"  Era la alarma de mi móvil. Me desperté.
"¿Realmente ha sido un sueño? Ha sido tan real..." - Pensé.
Fui al baño a realizar mis actividades matutinas y al verme reflejado en el espejo lo vi, allí estaba, tan rojo, la marca de sus labios estaba grabada en mi cara.
"¿Cuál es tu nombre Dama Miesteriosa?"...

viernes, 11 de marzo de 2016

[...]

Cuando estamos al límite del desborde nuestro ser emite una pequeña llamada de socorro al exterior. En la mayoría de las ocasiones no somos conscientes de ello, pero pequeñas rutinas, que antes estaban en nuestra vida y nos arrastraban a lo monótono, ya no nos hacen sentir. Lo que rige nuestras vidas son las decisiones y estas a su vez conllevan sus actos. Aquí yo, personalmente, distingo dos clases: por una parte, están las decisiones espontáneas, estas son aquellas que tomamos siguiendo aquel impulso que todo ser lleva dentro, son aquellas que nos gritan fuertemente "atrévete a vivir y a luchar, ¿que sale mal? No pasa nada, es de sabios rectificar, ¿o es que hay alguien que nunca haya cometido errores?" ; las otras decisiones son las que llamo las premeditadas. Estas son las más difíciles de tomar por aquel maldito "¿qué pasaría si...?" Así creamos en nuestra imaginación millones y millones de posibilidades que se pueden cumplir, o no, dependiendo de nuestros actos posteriores a las decisiones. Cuando estamos al límite del desborde nuestro ser emite una pequeña llamada de socorro al exterior, ¿mi decisión? Ha sido ignorarla, ¿mis actos? Intentar vivir esto a lo que muchos llaman vida.

miércoles, 9 de marzo de 2016

[...]

Me encuentro frente al espejo mirando un imagen que se asemeja a la mía. Cualquiera que la viera diría que soy yo pero... Yo no siento lo mismo. La persona que se encuentra al otro lado es una persona que apenas reconozco ya, estoy muy distorsionado. Es impresionante cómo las manecillas del reloj no han parado de girar... ¿Acaso tanto he cambiado? No me reconozco.
Sostengo en mi mano derecha un cigarro que se va consumiendo lentamente mientras una lágrima me resbala por la mejilla. En mi mano izquierda agarro un cuchillo mientras lo miro fijamente. ¿Debería acabar con esto ya? No es el mero sufrimiento lo que mato, también pondría fin a un futuro que podría ser brillante, a una vida llena de cosas buenas y otras no tanto, pondría fin a nuevas personas en mi rumbo, amores, e incluso a una pequeña vida que partiría de mí mismo.
Pego un aullido al aire y arrojo el cuchillo contra la resbaladiza superficie que me "refleja".
Se rompe en mil pedazos y me quedo mirándolos detenidamente. Es extraño, pero ahora sí que me veo a mí, ¿será porque estoy roto por dentro?
No lo sé.
Hasta que lo averigüe seguiré reflejando esta distorsionada imagen de mí.
Así pasa otra noche más, horas muertas sin más...

domingo, 6 de marzo de 2016

[...]

Resplandeciente Luna que yace en el cielo desolada, ¿acaso no te sientes triste ahí arriba? Desde que te crearon te limitaste a observar y a juzgar lo que en la tierra veías, mas, no por ello has dejado de brillar. Tus dulces ojos han pasado por terribles atrocidades, desde guerras entre hermanos hasta muertes en vano, dime Luna, ¿tus ojos lloran o es acaso tu alma que pide ayuda?
que sólo soy un pequeño viajero y puede que en tu vida me veas como a una simple estrella fugaz, pero, permíteme deslumbrante Luna que te cuente un secreto. A veces un segundo es para siempre.
No has de dejar de brillar porque tu misión para todos es cegar, ¿acaso no es eso lo que te hace tan única y especial?
Mientras sigues ahí arriba observando, yo trataré, sin desistir, de alcanzar tu gran porvenir. Seguiré a tu lado Luna.
De esta manera sello esta promesa que queda grabada en el inmenso manto del todo. Yo te quiero.

martes, 1 de marzo de 2016

[...]

Mi corazón ha muerto.
Mi corazón ha vuelto a ser herido.
Se atrevió a volver a latir por un alma en pena que le hacía compañía.
A pesar de que le prometieron que le amarían aún así le han abandonado en una triste agonía.
Mi corazón ha muerto.
Mi corazón ha vuelto a ser herido.
Necesita un gran parche que tape el hueco que le han esculpido a este desolado corazón interrumpido.
Como de un dulce sueño ha sido arrancado y al abismo más oscuro ha sido llevado.
No hace falta que derroches ni una sóla lágrima más por este corazón malherido... Por fin se ha ido.
Ya no siente.
Ya no quiere.
Ya no sabe lo que es haber vivido.
Pobre corazón herido...

lunes, 29 de febrero de 2016

[...]

Melódica poesía que sobre mi ser se cierne, ¿me puedes explicar qué mal encierras? Te repites una y otra vez en mis pensamientos como infinitos puñales que me sacan de mis cabales y de esta manera me infundas la locura que espanta toda mi ternura.
En tus brazos caí, y qué error más grande cometí ya que ahora me meces y cada día más me enloqueces. Explícame, te ruego, ¿cuál es tu finalidad? ¿Acaso he de morir encerrado en esta infinita soledad o sólo me estás mostrando lo que es la pura realidad? Sea como sea sólo te imploro que me dejes sumirme en esta aventura a la que otros denominan vida, poderosa, líbrame de tus cadenas.

domingo, 28 de febrero de 2016

[...]

"Cuéntame tu secreto, por favorLe estaba rogando dulcemente la dama fría mientras bajaba sutilmente su mano por el pecho del ladrón de almas. "Dime , oh ingenioso ladrón, coleccionista de almas en pena llenas de sufrimiento y dolor, cómo haces para poseernos. Dime tú, gran señor, qué debo hacer para complacer y apagar este gran fulgor". El ladrón esbozó una leve sonrisa y miró directamente a los ojos a la dama.
El corazón de esta se estaba acelerando poco a poco, absolutamente todas las facciones del ladrón la atraían a una perdición sin fin. Su dulce fragancia, sus penetrantes ojos, esas duras manos y hasta su gélido aliento... Había caído ya en su irremediable trampa y no era aún consciente de ello, pobre ilusa.
"Me has seguido hasta los confines de la tierra mi delicada flor helada, nos soñamos gigantes.. Pobres gigantes. Durante toda nuestra travesía he estado evitando este momento, mas, como tú tanto insistes, mi secreto he de revelar".
La dama fría estaba espectante a lo que se iba a suceder.
El ladrón de almas se llevó la mano al pecho y un pequeño destello salió de este. Agarró suavemente a la dama de la barbilla y un besó la robó. Ambos de corazón helado se fundieron en un mísero segundo. La dama cayó al suelo y se desvaneció, mientras el ladrón de almas, de rodillas, maldecía su desdicha, su maldición.
Ladrón de almas, aquel que nos conduce a la perdición, unos lo llaman muerte, otros, simplemente perdición, pero yo me limito a llamarlo... Dulce amor.

lunes, 15 de febrero de 2016

[Gritar]...

Me apetece gritar, soltar todo lo que llevo dentro y sacar la rabia de mí. Gritar lo más alto posible, tan sólo exhalar una fuerte calada al aire. Hoy mi corazón no busca callar, sólo quiere gritar, su pesadumbre es que no encuentra la forma de hacerlo, no sabe cómo hacerse escuchar. No quiere que le oigan, solo necesita que le escuchen, que presten atención a cada latido que tiene que transmitir. Quiere que le entiendan, Que le den calor, Que le abracen Y le hagan ver... Que todo va a salir bien.

[...]

Me llamas fuerte sin conocerme, me dices que aguante un poco más sin decirme cómo, me animas a que disfrute de algo a lo que denominas vida sin darte cuenta de que ya no tengo una... Las manecillas del reloj siguen girando y ojalá lo hicieran en sentido contrario, así podría cambiar las cosas de mi pasado y no habría esperado tanto a encender la luz. Estado actual: Ø

[...]

Dejamos huella en cada lugar que pisamos y ese es el mundo que dibujamos. Está lleno del rastro de la goma de borrar mas, no nos debe preocupar, ya lo que en su día significó error hoy significa rectificar. Como el viento que sopla al llevarse de la mesa de la vida los rastros de la pesada goma del error, nosotros vamos a salir volando por encima de la preocupación hasta alcanzar aquel punto que denominamos paz interior.

martes, 20 de octubre de 2015

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Qué depresión más tonta me está dando. Estoy en uno de esos momentos de la vida en los que vemos todo gris, sentimos que no hay salida y no somos capaces de ver una luz al final del túnel.  "Se acabó, ya no hay más, terminó el dolor..." el día que escuche esas palabras...
Mientras tanto sigo aquí hablando al fantasma de la soledad subiendo esta montaña mientras me ahogo, respiro profundo pero no puedo vivir...

jueves, 15 de octubre de 2015

[...]

Quiero recuperar esa inocencia tan propia de un niño.
Quiero volver a tiempos pasados en los que era feliz sin darme cuenta, en los que no supe apreciar los pequeños momentos que tenía...
Quiero recuperar esa ignorancia hacia la vida que hace a un niño tan único. Tan desprotegido pero a la vez tan seguro ante el desconocido mundo que se halla bajo nuestros pies. 
Si pudiera volver al pasado...
Probablemente no lo haría

martes, 13 de octubre de 2015

[...]

El otro día estaba hablando con mi madre y no recuerdo por qué salió el tema del destino. De la muerte. De si hay algún ente superior que nos predestina a que nosotros a través de una clase de decisiones y acciones lleguemos a un resultado que ya alguien ha elegido por nosotros.
Ella está totalmente convencida de que nuestro destino ya está escrito y que no podemos escapar a él.
Yo no creo eso. Creo que cada persona es libre de decidir absolutamente todo sobre su vida, entendedme bien. Me refiero a decisiones que son nuestras, no de otros y que repercuten sobre nosotros.
Creo que cada persona mediante cada acción, cada pensamiento, cada cosa de su vida en la que pueda elegir ya está escribiendo su propio destino, su propio camino...
Es cierto que a veces no podemos evitar que algo ocurra pero... No sé si me explico.

Cada persona es libre, nada está escrito y nadie elige por nosotros.
Si no fuera así yo tendría que limitarme a una vida llena de sufrimiento y pesadumbres, pero no. Hay que luchar.

jueves, 8 de octubre de 2015

[...]

Me he visto sangrar hasta perder la respiración y caer de rodillas.
Me he visto romperme en millones de pedazos, como un espejo, incapaz de reflejar nada al exterior.
Mi mente como un cementerio de pensamientos grita, agoniza, yace... Mientras se va pudriendo lentamente.
Me siento como un extraño en mi propia realidad. Una realidad que yo mismo he creado, una realidad que he elegido o más bien, me he visto obligado a escoger.
Ahora enmudezco, y voy sintiendo como mi ser se va esfumando.
Me siento como a un cigarro que han encendido desde hace tiempo y está a punto de apagarse...

Al menos me reconforta saber eso, que siento...

lunes, 5 de octubre de 2015

[...]

Hoy no he parado de llorar. No he llorado con lágrimas, no he llorado con gritos, he llorado supurando la tristeza, el desasosiego y el hundimiento que siento. Me siento perdido en un profundo cementerio de horribles emociones que me mataron en su día. Ahora sólo siento cómo me pudro por dentro mientras la soledad me consume lentamente. Quiero, necesito, anhelo... Despertar ya de la realidad que me ha tocado.

sábado, 3 de octubre de 2015

[...]

Los suspiros son la agonía del aliento que se expira al momento de una dolorosa despedida.

domingo, 27 de septiembre de 2015

[...]

Cada día que pasa es aún peor que el anterior. Más llantos, más gritos, más problemas pero... Menos soluciones. Es todo tan monótono pero tan distinto a la vez que creo que uno de estos jodidos días voy a perder la cabeza.
Ya no soy capaz de pensar, de razonar, de recordar... Ya no soy capaz de vivir. Lentamente voy perdiendo la poca cordura que tengo y lo peor de todo es que me doy cuenta de ello pero no hay nada que pueda hacer.
Las pesadillas cada vez más recurrentes, los sentimientos cada vez más apagados, mi ilusión cada vez más muerta.
Noto que voy a enloquecer.

"Aún no" me repito sin parar, cosa que me hace pensar que aún me queda lo humano, la esencia de mi ser. Sé que la perderé, pero... Aún no.
Ojalá toda mi vida fuera sólo un mal sueño del que me costara despertar por estar tan agusto y calentito en mi cama que no me quisiera mover. Ojalá pronto tuviera que sonar la puta alarma que me sacara de esta horrible pesadilla.

¿Qué le pasa a mi reloj? ¿Acaso se me olvidó darle cuerda y ahora tengo que sufrir esto hasta que acabe?

martes, 22 de septiembre de 2015

[...]

[...]

Despierto entre fríos sudores a causa del estridente ruido que causa mi alarma. Me hallo empapado por las recurrentes pesadillas que he ido teniendo a lo largo de la noche. Sigo medio dormido, o no, ya no lo sé.
Sigo solo y desconcertado. Lo único en lo que puedo pensar es en el largo día que me espera y en mi fantasía.
Recuerdo cada cara, cada nombre, cada fría caricia, cada oscura sensación... Por Dios que alguien me haga levantarme ya. 

lunes, 21 de septiembre de 2015

[...]

Tumbado en la cama, medio dormido. No logro conciliar el sueño. Me siento observado. Me levanto de la cama y miro a izquierda y a derecha. Nada. No veo absolutamente nada. Silencio, desolación, soledad... Tan sólo pero a la vez tan observado, acompañado por esa oscura sensación.
Unos ojos invisibles que me observan. Ya no distingo entre la realidad y la macabra fantasía de mi cabeza.
Cierro los ojos. Una fría sombra me acaricia. Me vuelvo a despertar. Vuelvo a observar. No veo nada de nada.
Oscuridad.
Repentinamente una sombra destaca entre las demás, la veo, la miro, la observo. ¿Sigo despierto o he caído en un profundo sueño del que no me he dado cuenta que me he sumido?
Ya no distingo entre la realidad y la macabra fantasía de mi cabeza.
¿Perturbador, verdad? ¿Sueño o realidad...?

domingo, 20 de septiembre de 2015

[...]

"Puf... No puedo dormir, esa imagen viene una y otra vez a mi cabeza, intento no pensar en nada, dejar la mente en blanco, pero siempre consigue colarse e inundar todo el espacio. Odio, joder, odio y rabia. Al final mi cabeza acaba creando pensamientos, acaba creando historias que no han sucedido o al menos eso creo. Pensamientos que me acaban dejando por los suelos. Esa imagen, una y otra vez. Y más pensamientos, más horribles pensamientos. ¿Reales? ¿Imaginarios? Ya no lo sé, se mezclan, no sé distinguirlos. Esos ojos riéndose de mí, se burlan..."       

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viernes, 11 de septiembre de 2015

[...]

Hola a todos. Bueno, como veo que a la gente le atrae mucho la mierda de los demás empezaré a contar, más o menos,  los pequeños, o grandes, según se vea, desajustes de mi vida.
Hoy me siento vacío, en realidad no es cosa de hoy ya que llevo así un mes. Siento como si toda mi vida hubiera sido una completa farsa. Todo lo que he vivido se ha desmoronado y lo que en un día me pareció inocente, e incluso bonito, hoy me parece deplorable y asqueroso. Sé que probablemente no estéis entendiendo nada de lo que digo pero, ¿sabéis qué? Me da un poco igual. Yo no hago esto para ganar fans o para hacerme el "importante" delante de alguien, es una simple forma que tengo de desahogarme. Unos cantan, otros hacen deporte, otros lloran, otros ríen... Pues yo, escribo.
Como iba diciendo, últimamente me siento vacío, vacío y solo. No tengo a nadie. Vale, sí, tengo muchísimos "amigos" que se preocupan por mí. Os habréis fijado que la palabra "amigos" va entre comillas, pues sí. Los llamo así porque no se le puede llamar a cualquiera "amigo". Y lo que yo tengo no lo son, excepto tres excepciones y contadas al dedillo.
Me siento solo. ¿Cómo os quedaríais si de un día para otro todo vuestro mundo se desmoronara? Imaginaos que tenéis que mudaros de casa, de país, de instituto, de amigos... De vida. Una vez en esta situación os quedáis encerrados en casa pongamos un mes. Como os quedaríais si vuestro mejor amigo o amiga desde hace muchos años no se preocupa por vosotros. No os escribe, no os habla, no le importáis para más que salir. Los que tengáis una mente muy gráfica probablemte os estéis deprimiendo pero os aseguro que lo que sentís no es ni una sexta parte de lo que yo siento ahora mismo.
También me preocupo yo mismo. Siento tanta indiferencia y tanta frialdad ante absolutamente todo ahora que, no sé si sigo siendo persona. Lo que me reconforta, entre comillas, es que estoy usando el verbo "sentir" y sólo los humanos tenemos sentimientos, ¿no?. En fin, que ya deliro. Hoy me SIENTO muy triste, desolado, solo, frío, hueco por dentro, destrozado, abandonado...
En fin, mañana más sentimientos.

Twitter: __strngr__

jueves, 3 de septiembre de 2015

[...]

"Ten paciencia cuando no tengas nada, cuando te sientas vacío o cuando creas que las cosas se empiezan a torcer, y ten buena actitud cuando lo tengas todo. No porque lo tengas todo en un momento lo tendrás siempre, así que, mantenlo todo lo que lo quieras mantener o deshazte de ello cuando ya no lo desees.

A veces, la única persona en la que puedes confiar es en ti mismo así que, si necesitas hacer las cosas bien, por ahora, hazlas tú.

Si te juzgan por tus acciones sin entender tus motivos o más aún sin preguntarte por qué, olvídate, porque no van a entenderte, ni ahora ni nunca.

Sólo siendo quien eres y cómo eres atraes a las personas leales y sinceras hacia ti, no tienes que complacer a nadie cambiando tu esencia, si quieren ver algo que no eres, que se larguen y que se vayan a buscarlo."

viernes, 21 de agosto de 2015

[...]

Todos cometemos errores a raíz de malentendidos, todos hemos dicho cosas de las que nos arrepentimos, todos metemos la pata... ¿Por qué? Supongo que es más fácil pensar lo peor de la gente y no esperar nada de nadie por miedo a que nos fallen. Es un sistema de autodefensa de la mente que, incoscientemente, nos hace ser así. ¿Que cómo? Pues gilipollas.
Cuando conoces a una persona que hace que tu mundo se quede del revés porque rompe todas las normas que tenías establecidas, haz lo que puedas por que esa persona jamás desaparezca de tu vida ya que así se encuentran pocas y en verdad son las que valen la pena tener. Si la cagas rectifica porque pedir perdón es normal, ¿acaso existe alguien en el mundo que no comete errores?
El perder a una persona, ya sea un amigo, una pareja, un familiar... Es la experiencia más dolorosa, al menos para mí, ya que cada persona es un mundo y con cada mundo nuevo en el que estás más cosas sientes y experimentas.
¿Y frustra verdad? Ver cómo esa persona se va, el nuevo mundo se tambalea y tú te desvaneces sin poder hacer nada.

"Sólo queda esperar a que llegue la calma en este turbio mar"

domingo, 16 de agosto de 2015

[..]

"perdóname por ser egoísta y sólo pensar en ti,
pero que diablos me importa a mí el mundo si tú eres feliz.
¿cuantas depresiones nos atan? ¿cuantas discusiones nos avalan?bah, que si es una broma que ya no me amas, no tiene ni puta gracia. ¿por qué si es tan mala aun la quieres? me preguntan,prefiero el dolor a la ansiedad por la ausencia de su aliento en mi nuca.son cosas que no entenderé nunca, pero...siento que por volverla a tener sería capaz de fundir el mundo entero. Perdona, ¿quieres que cambie? dame un beso y te traigo chuches y te confieso que echarte de menos es como vivir un eterno Lunes. No dudes que estoy cuerdo por ti, y preferiría vivir entre paredes acolchadas, sin pensar en nada más que morir."

domingo, 9 de agosto de 2015

"Mi infancia"

Recuerdo vagamente aquel viaje en coche. Me recuerdo contemplando ese paisaje lleno de rascacielos, tráfico y mucha contaminación. Por aquel entonces apenas tenía cinco años y todo era nuevo para mí ya que provenía de un pueblo del este de Europa. Hasta aquel momento mwe habían criado mis abuelos y era la primera vez que salía del pueblo, iba a conocer a mis padres, los cuales tuvieron que ir a la ciudad en busca de trabajo.

Otro recuerdo que me viene a la cabeza es una "tierna" escena. Estaba en una cama de matrimonio durmiendo con mi madre, aún yo era muy pequeño y no sabía hablar el idioma, me desperté y miré por la ventana. Podía observar varios árboles y un parque a lo lejos, en lo alto de uno de los árboles había un búho que no paraba de cantar. Yo al oírlo me ponía muy nervioso y comencé a llorar. Mi madre se despertó y me dijo que me callara, que llevaba toda la noche trabajando y que estaba cansada. Yo seguía llorando con más fuerza aún, no se si por la frustración de no entender lo que me decía o por el odioso canturreo de aquel búho. Mi madre muy nerviosa se levantó y me cogió en brazos y comenzó a mecerme para que me durmiera, pero sus esfuerzos eran inútiles. Al darse cuenta de ello optó por el camino fácil, me dejó en el suelo, abrió un armario que estaba empotrado en la pared, sacó toda la ropa de ahí dentro y me encerró en él.
Yo era muy pequeño y me asusté aún más, no paraba de llorar y llorar pero mi grito de socorro no surtía efecto asi que decidí callarme. Pronto me dormí.

Cuando desperté miré a mi alrededor y me acordé de dónde estaba. No sabía qué hacer así que comencé a llorar nuevamente, y esta vez con más fuerza que nunca. Podía notar como mi voz se iba haciendo cada vez más fuerte, mi cabeza se estaba calentando y parecía que iba a estallar cuando de repente escuché un crujido y paré de llorar al instante. Escuché cómo giraba una cerradura y lentamente el armario se abrió. Cuando salí me tumbé en la cama y me dormí.

Cuando desperté nuevamente mi madre estaba a mi lado durmiendo y yo me levanté y miré por la ventana, volví a observar ese paisaje con algunos árboles y un parque a lo lejos y, de nuevo, el búho comenzó a cantar. Esta vez no lloré ya que sentía como si ya hubiera vivido ese momento antes y si lloraba sabía lo que me esperaba.

Aún a día de hoy sigo sin saber si esos "recuerdos" son reales.

La verdad es que nunca fui un niño normal. Recuerdo estar en un parque y mi madre estaba sentada en un banco. Yo me estaba columpiando. Cerraba los ojos y sentía el viento contra mi cara, era casi como si estuviera volando. Me aburrí pronto así que bajé y enseguida me quitaron el sitio. Recuerdo que era una niña de pelo rizado y muy risueña, llevaba una falda verde con un estampado de flores y unas sandalias muy feas. Cuando me quitó el sitio me miró y se empezó a reír de mí, supongo que su risa se debía a que me robó el columpio. Yo me dirigí a jugar con la arena pero para llegar hasta al arenero había que pasar delante de los columpios y yo tenía mucho miedo. Miré a la niña de la falda verde para ver si reaccionaba y paraba y como vi que seguía columpiandose con mucho ímpetu yo opté por cruzar e ir al arenero. Al pasar por delante la niña me pegó una patada en la boca y comencé a sangrar pero no sentí dolor alguno, tampoco me eché a llorar, mi única reacción fue mirarla fijamente. Nuevamente notaba como de mi garganta algo muy fuerte intentaba escapar, notaba como mi cabeza ardía y de repente el columpio paró en seco y la niña voló un par de metros, aún no recuerdo lo que pasó luego pero seguro que no fue nada bueno.

Siempre he sido una persona muy distante.

Mi primer día de guardería fue nefasto. Mi madre no paraba de hablarme sobre el colegio y me lo describía con todo detalle, también lo que en él se hacía. Sentía un miedo horrible a tener que relacionarme con los demás niños, siempre los he odiado, hasta cuando yo era niño me sentía fuera de lugar.
Recuerdo que llegué a aquella clase y que nada más al entrar por la puerta me llevé una impresión de pesadilla. Habían varias mesas de colores repartidas por la sala y alguna que otra esterilla de yoga. En una esquina de la clase se hallaba una casita de juguete hecha a tamaño real. En las paredes habían toda clase de dibujos hechos por niños y por el suelo habían muchísimos juguetes, plastilinas y pegatinas. La clase estaba llena de niños y niñas gritando, con las caras sucias de pintura y pegatinas en la frente con la forma de una estrella. Sentí mucho pánico y, como siempre hacía en esa clase de situaciones, comencé a llorar. Mi madre me cogió en brazos y me dio un beso en la frente, me dijo algo que no recuerdo y callé rápidamente. La profesora me cogió de la mano y me llevó a una de las mesas de colores, me dio un trozo de papel rojo y me dejó ahí solo.
Yo no sabía qué hacer con el papel así que empecé a doblarlo una y otra vez. Al cabo de unos minutos la profesora volvió y se quedó boquiabierta, había hecho un cubo con el papel sin darme cuenta.
Otra cosa que recuerdo de ese día es la "hora de la siesta".
La profesora nos dijo que debíamos dormir para que un día lleguemos a ser grandes y fuertes, todos los niños se dormían pero yo odiaba dormir porque tenía pesadillas muy amenudo, es más, a mí un sueño normal me aterraba porque no lograba entenderlo. Todo el mundo se durmió, incluida la profesora, y yo me levanté y empecé a explorar el lugar. Al entrar en la clase me fijé en una casita de juguetes y decidí entrar allí. Dentro, había una niña, al parecer no era el único despierto. Era la misma niña odiosa del parque, la misma de la falda verde con estampado de flores, la misma que me hizo sangrar y la que se calló del columpio misteriosamente. Me quedé inmóvil observándo cada detalle de su imagen y ella nuevamente empezó a reírse de mí. Yo me puse muy nervioso así que salí de la casita de juguetes. La profesora había despertado. Cuando me vio se alarmó y me obligó a tumbarme para dormir. Yo no quería y, como siempre en esa clase de situaciones, rompí a llorar. Mis llantos cada vez eran más fuertes y el resto de la clase se levantó y se me quedó mirando. Yo seguía llorando con más fuerza aún porque la profesora intentaba que me durmiera y encima ahora me estaban observando unos niños. Noté mucho calor en mi cabeza y de repente paré de llorar. La profesora se extrañó pero se dio por satisfecha ya que penso que el que yo cesara fue obra de sus "esfuerzos" por calmarme. Clavé mi mirada en la ventana y como un estallido ensordecedor esta comenzó a quebrarse y se calleron todos los cristales encima de los niños que habían cerca de ella. La profesora gritó y aquello se llenó de adultos alterados en unos pocos minutos. Rápidamente yo me quedé dormido en la esquina de la clase.

(Esto es sólo una pequeña parte de mi historia "El Mundo a Través de Mi Realidad". Si queréis leer más podéis seguir la historia desde #wattpad o bien seguirme en twitter y estar al tanto de todo. Twitter: @__strngr__
                      @_dennisjm

sábado, 8 de agosto de 2015

Spam

Deberías leer " El Mundo a Través de Mi Realidad " en Wattpad. http://w.tt/1Tehn9a     

[...]

Nunca os ha pasado que os habéis sentido confusos, tanto que habéis tenido ganas de reír, gritar y llorar a la vez. Os habéis sentido perdidos en un mar de sentimientos en el que lo único que hacéis es nadar contra corriente pero que finalmente os acaba arrastrando hasta que os ahogáis en él. Gritáis pidiendo ayuda e intentáis refugiaros en un gran abismo de falsas esperanzas y gente que os sonríe a la cara pero os apuñala a la espalda. Finalmente acabáis por ceder y os dejáis arrastrar por la corriente. ¿Pero sabéis qué? Nunca hay que rendirse por muy oscuro que sea el abismo, hay que mantenerse fuerte y seguir nadando porque, como todo, el mar se acaba calmando y una vez este este tranquilo podréis continuar hacia delante. ¿Pero... Hasta cuándo? ¿Hasta que nuevamente se turbie el agua? Por desgracia es lo que hay. Ahora puedes hacer dos cosas, o resignarte a ser arrastrado por la corriente o nadar muy fuerte contra ella.

#StayStrong #Strngr

miércoles, 3 de junio de 2015

[...]

He aprendido que los amores pueden llegar por sorpresa o terminar en una noche. Que grandes amigos pueden volverse grandes desconocidos, y que por el contrario, un desconocido puede volverse alguien inseparable. Que el "nunca más", nunca se cumple, y que el "para siempre", siempre termina. Que el que quiere, lo intenta, lo sigue y lo consigue. Que el que arriesga no pierde nada, y el que no arriesga, no gana. Que si quieres ver a una persona, búscala, mañana será tarde. Que el sentir dolor es inevitable, pero sufrir es opcional. Y sobre todo, he aprendido que no sirve de nada seguir negando lo evidente...

domingo, 31 de mayo de 2015

[...]

Siguen pasando los segundos, los minutos, las horas, los días... Semanas e incluso meses y la espera me sigue pareciendo interminable. Progresivamente vas borrando de tu mente los recuerdos, los momentos, las payasadas, los llantos y las risas que hemos vivido. Y me pregunto, ¿seguiré sintiendo la misma agonía y desesperación a tu llegada? Estoy deseando que llegue el momento en el que nos veamos. Que yo me acerque lentamente hacia ti y me quede mirándote directamente a los ojos, que tu me abraces y me digas lo bien que huelo y mientras tanto notamos como se va acelerando el latido de nuestros corazones... ¿Me seguirás esperando? Lo dudo. Duele.

viernes, 29 de mayo de 2015

[...]

Siento que todo está perdido y apenas me quedan fuerzas para luchar. El camino ha sido largo y mucho lo que he aguantado pero ya no, ya no puedo más. Intento no destrozarme y romper en ese llanto que muchas veces es el sentimiento, que aunque parezca negativo, nos sirve más de ayuda para desahogarnos, pero a la vez es lo que busco... Eso es algo que aún no entiendo bien pero por otra parte parece tener su lógica, algún día lo comprenderé. De momento es lo que hay y solo puedo resignarme y sentarme aquí para ver cómo va pasando el tiempo [...]

jueves, 28 de mayo de 2015

[...]

Ya no aguanto más estas ansias que tengo dentro, estas ansias que me van devorando lentamente y que anhelan ser libres y volar... Solo para decirte... Solo para decirte lo mucho que te necesito. Hice muchas cosas mal y no pasa ni un solo día en el que no me arrepienta de ello... Ya solo ansío una última oportunidad.
Quiero ser la persona que te haga feliz día a día, quiero ser el que siga a tu lado aún sin verte durante meses, quiero ser el motivo de tu preciosa sonrisa y el que esté siempre ahí para levantarte el ánimo que me da la vida.
Sinceramente he estado intentando olvidarte... Pero, sabes que? Me es imposible. Como olvidar a la persona que me enseñó a amar? Simplemente quiero eso, una última oportunidad.
Y te prometo que algún día tendré el suficiente valor para ser aquel que esperas... De momento esto se quedará en el ansia que tanto deseo..
Me limitaré a susurrar, te quiero...
Me quieres tú?

Y lo duro que es hablarte y tener que resignarme a comportarme como un amigo más, fingir que no tenemos una historia pasada juntos mientras me muero por escribir un futuro a tu lado...
Duele.
Aún se me sigue dibujando esa tonta sonrisa en la cara cada vez que te escucho hablar, que pienso en ti o simplemente veo algo que me trae a la cabeza nuestras locuras, pero rápidamente vuelvo a la realidad y me doy cuenta de que ya nunca más podré tenerte a mi lado, notar tu fina piel entre mis brazos o simplemente volver a catar el delicioso sabor de tus labios...
Duele la realidad que juntos hemos creado...

lunes, 16 de febrero de 2015

[...]

¿Qué es lo que nos hace ser como somos? Sinceramente, no sabría como responder a esta cuestión. Creo que lo que más influye en nuestra manera de ser es lo aprendido, es decir, lo que hemos visto y vivido desde pequeños hasta el día de hoy, es lo que más nos condiciona, pero claro está, esta sólo es mi opinión. ¿Realmente está definida la manera de ser de una persona?
Yo estoy convencido de que ninguna persona tiene una manera de ser totalmente definida, las personas podemos cambiar, si no, ¿para qué existen cosas como el plan de reinserción de los presos o algo tan simple y que usamos a diario como "el perdón"? Lo que, en mi opinión, condiciona nuestra manera de ser de alguna forma es lo que hemos aprendido en casa, todos los consejos de nuestras madres y padres y los típicos "hay que compartir", "hay que ser bueno y justo con los demás" o los "si no te gusta que te lo hagan, ¿por qué lo haces tú a los demás?". Todas estas frases típicas que todos llevamos escuchando desde pequeños y que no se concibe en nuestra cabeza que las cosas sean de otra manera. ¿Pero qué nos dice a nosotros que es lo "correcto"? La sociedad, o como yo la llamo, nuestra "segunda naturaleza".
Nuestras vidas se basan en satisfacer unos mínimos que se esperan de nosotros; obtener buenos resultados académicos para conseguir un trabajo bien remunerado y así poder comprar una buena casa donde crear nuestra propia familia e inculcarles los valores "correctos" que a nosotros nos han sido inculcados, todo va en cadena creando un efecto dominó en el que la primera ficha derriba a las demás y al caer la última ficha, dar el fin de nuestra vida. Pero en muchas ocasiones no somos capaces de llegar a esos mínimos o no nos sentimos identificados con ellos, lo cual hace que una de las fichas no caiga y no podamos continuar hacia delante con nuestra vida. Cualquier cosa que se salga fuera de lo común, está mal visto por la sociedad, porque al fin y al cabo no es lo que se espera de nosotros.
 Fijémonos, por ejemplo, en nuestra identidad sexual. En mi opinión, es algo que nos impone nuestra "segunda naturaleza", la sociedad, desde que nacemos, cuando a los chicos nos visten de azul y a las chicas de rosa, hasta cuando crecemos y nuestros padres nos compran a los chicos cochecitos de juguete y pistolitas, y a las chicas muñecas y la típica cocinita para jugar "a ser mamá". Todos estos detalles nos ponen la etiqueta de chico y chica. ¿Debemos aceptar esta clasificación como la "buena" o enseñar a nuestros descendientes distintas formas para cambiar lo que se espera de nosotros?
En conclusión, sólo se que no se nada. ¿Realmente está definida la manera de ser de una persona? ¿Qué es lo que realmente se espera de nosotros? ¿Qué es lo correcto para nuestra "segunda naturaleza"? Y lo más importante desde mi punto de vista, ¿hemos de aceptar lo que nos imponen o luchar por algo nuevo? Creen sus propias conclusiones señores y señoras.

lunes, 9 de febrero de 2015

Todo vuelve a ser como era [...]

Después de tanto tiempo sin vernos, después de tanto tiempo sin hablarnos, sin oír tu; "me encanta como hueles"... Después de tanto y aquí volvemos a estar. Volvemos a comenzar eso que creíamos muerto, eso que creíamos haber dejado atrás... pero esta vez, esta vez es diferente, todo ha cambiado. Yo he cambiado, tu has cambiado, hasta el lugar donde solíamos vernos ha cambiado.
Ya nada es lo que era porque ya no nos vemos con los mismos ojos. Ahora no somos nada mas que meros amigos, si, solo amigos. ¿Verdad que nunca pensaste que esto solo quedaría así? Pues yo tampoco, ¿pero sabes que? Es mejor así... Es mejor que seamos "solo amigos" porque así no nos haremos mas daño gratuito, no sufriremos mas por no vernos o por no saber lo que queremos, dejaremos de ser dos masoquistas del amor.
Quizás sea así mejor, solo amigos... 

lunes, 2 de febrero de 2015

domingo, 30 de noviembre de 2014

[...]

Y es triste ver como poco a poco voy perdiendo la esperanza... ese último ápice de luz que iluminaba esta oscura senda en la que me encuentro. Lo único que ocurre es que cada vez caigo más y más hondo en el agujero y cuando parece que salgo a flote viene y me vuelve a hundir. Me hunde en la miseria, en la tristeza, en la soledad, en la agonía... de saber que esto nunca va a cambiar. Ójala algún día desaparezcas de mi camino y dejes de ser mi obstáculo. De momento sigo luchando...

sábado, 29 de noviembre de 2014

Injusticia

El 14 de abril de este año 200 jóvenes nigerianas fueron secuestradas por el grupo terrorista de Boko Haram. Se sabe poco de ellas, cuatro escaparon, pero quién sabe qué habrá sido de las demás. En octubre se estuvo negociando para obtener la liberación de las muchachas, pero hasta la fecha, siguen en paradero desconocido. Sí que han anunciado que a la mayoría las han casado y que están "cumpliendo con sus deberes conyugales" ¡Y una mierda! Y lo digo así, porque así lo siento. A esas niñas, como a muchas en todo el mundo, se les ha privado de una infancia y unos derechos que son vitales para el desarrollo pleno de toda persona. Para que luego digan que no hay que exagerar con la violencia de género. De verdad, que ante estos casos, no puedo más que sentirme impotente. ¿Es que nadie puede detener esta locura? ¿Los medios piensan que ocultándolo, barriéndolo bajo la alfombra, se soluconará solito? El mundo cada vez va peor.

(Momento Spaaaam: Hola chic@s, antes de nada quisiera agradeceros todo vuestro apoyo y espero que os vayan gustanto mis textos. Esto es un caso real pero para la gente a la que le guste leer os recomiendo que entréis en wattpad, una app que permite leer y escribir cuentos, y que sigais a @17BrittanyCFrost la cual ha escrito una historia fantástica que trata sobre el secuestro de dos chicas, el titulo de la novela es "¿Alguien recuerda a Lucy Bale?" Muchísimas gracias chic@s! Un abrazo!)

domingo, 23 de noviembre de 2014

Tuve que abrir los ojos para dejar de verte [...]

¿Me estas diciendo que si tuve que abrir los ojos para dejar de verte? Pues si... ¿Sabes lo que ocurre cuando quieres mucho a una persona? Tu quizás no, pero yo si... Cuando quieres tanto a una persona que no puedes dejar de pensar en ella a todas horas, cuando quieres tanto a una persona que con solo oír su nombre tu corazón se pone a mil, cuando quieres tanto a una persona que la pasas cualquier putada que te hace... cuando quieres tanto a una persona, empieza a tener miedo. Empieza a temer que eso cualquier día se acabara, empieza a temer que todo se torcerá y empieza a temer que esa persona se ira... ¿Sabes por que lo se? Porque lo he vivido y si me ves aquí, hoy, escribiendo esto es para intentar que nadie cometa el mismo error que yo, o al menos ayudarles para que lo superen... Te pase tantas pero tantas cosas que no se ni como hoy sigo sonriendo. Nunca te importe de verdad, ¿no? Se que no. 
Quiero que sepas que no me duele, ya no, al contrario, te doy las gracias. En todo camino hay una o varias piedras y tu fuiste mi piedra. Mientras yo te supere y ahora sigo delante, tu sigues allí, estancada, probablemente siendo la piedra en el camino de otro.
Mi consejo de hoy es que nunca viváis por otra persona, que nunca os dejéis pisotear por mucho que creáis quererla y que ante todo sonriáis porque eso les va a doler mas que todo el daño moral que les podáis hacer.

domingo, 26 de octubre de 2014

Un sueño

Y lo que quiero, lo que sueño...es algo diferente. De esta historia, sin comienzo, necesito algo que me pueda hacer gritar a los cuatro vientos, algo que me pueda despertar de esta eterna pesadilla en la que vivo atrapado desde aquella primera pagina escrita con tinta manchada de sangre. Alguien que me mire a los ojos y que me diga que esto algún día acabara. En esta fantasía a la que llaman vida me están intentando vender toda una mentira y me pregunto que pasaría si yo algún día lo aceptaría. No paran de decirme que no debo preocuparme ya que es una invitación sin fecha limite, no acepto esas ideas infundidas por una bastarda sociedad. Y lo que quiero, lo que sueño...es algo diferente.

jueves, 9 de octubre de 2014

Injusticia

Estoy mas que harto de los abusos de poder del fuerte, del grande, hacia el débil, el pequeño. A diario millones de injusticias se llevan a cabo; desalojan a familias enteras de sus casas como si fueran hambrientos perros que no sirven para nada, familias que no tienen que llevarse a la boca y que su día a día es una larga supervivencia por estar en este país al que llamamos "democracia", a diario mueren miles de niños y personas por desnutrición, por falta de sanidad, por falta de medios... ¿Y todo porque? Porque al que le sobra no le basta y el que necesita no le llega... ¿Es eso justo? ¿Es justo que por la codicia y avaricia de unos pocos paguen millones? Yo no me siento orgulloso de esto a lo que otros llaman democracia. No es el poder del pueblo lo que predomina, lo que de hoy en día predomina es el interés personal porque "mientras yo este bien, al vecino, que le den" ¿Cuando abriremos los ojos y nos daremos cuenta de que la culpa es nuestra? Nosotros lo permitimos, nosotros les damos el poder pero también somos nosotros los que pagamos... Esto es una autocritica para darnos cuenta de que nosotros podemos hacer posible el cambio y en vez de quejarnos, tenemos que ponernos manos a la obra y, poco a poco, acabar con los grandes que nos atacan.

Aquí os dejo un vídeo sobre la superación personal y moral de unos valientes.


...

- Y es que no se que me esta pasando - Dijo asustada por lo que sentía - ¿Es esto...? No puede ser.

- Lo es, dilo... - La intentaba convencer mientras cogía sus manos.

- No lo entiendo, ¿como ha podido pasar? Ha sido tan rápido, ni me he dado cuenta. Al principio no lo sentía  pero poco a poco me fuiste ganando y ahora... Ahora ya es tarde para dejar todo atrás.

- No tengas miedo, no estas sola - La susurro al oído - Dilo...

- No puedo... No quiero.

- Lo que sientes... lo que sientes es amor.


(...) Y es que al fin y al cabo es eso. No sabemos explicarlo ni detectarlo y mucho menos pararlo. Es una cálida y acogedora sensación que nos invade por completo el corazón, es algo que nos enloquece y no nos deja pensar con claridad, lo único que hacemos son tonterías sin sentido para ganarnos ese latido tan especial... Si se tuerce ya podemos empezar a echarnos a llorar porque nuestro corazón no se podrá volver a pegar y toda la confianza en las personas perdemos hasta que de nuevo retomamos el juego (...)

Twitter & Instagram: @_dennisjm

sábado, 4 de octubre de 2014

Al Limite De La Locura

Necesito escapar... Necesito ser libre y romper los grilletes que me apresan. Quiero salir y ver mundo, quiero correr hasta el horizonte, quiero llegar hasta donde nadie ha llegado... ¿No te das cuenta? Lo único que ansío es libertad. Libertad de decisión, libertad para amar a quien quiera, libertad para odiar a quien me hiera, libertad para perderme con cualquiera... Solo un poco de libertad, que me haga sentir vivo en este deplorable lugar al que llamamos mundo...
Cada día se ha convertido en una horrible rutina, una rutina que no me da para vivir... Esto, mas bien, es una constante supervivencia, una lucha por no ceder y caer preso de una locura... Una locura, que llevaría hasta a la mas cuerda de las personas al limite del caos, limite que estoy rozando... Y no voy a mentir, porque siento miedo... Pero ese sentimiento ya forma parte de mi, forma parte de mi día a día, forma parte de mis pensamientos y también de mi vida... Y es ahora cuando la mayoría se preguntaría, ¿vale la pena vivir así? Os contestare que si, que en la vida hay experiencias de todo tipo, tanto buenas como malas, y que al fin y al cabo, eso es algo natural con lo que debes aprender a vivir y que cada error que cometemos en una experiencia mas que nos acerca al final de nuestra senda... Pero esto es solo la opinión de una persona que esta al limite de la locura.

martes, 30 de septiembre de 2014

Ley de Vida

Recuerdo que cuando te conocí ya sospechaba algo. Recuerdo aquel día en fiestas, la primera vez que nos vimos... Recuerdo aquellos dos besos que me diste, tan dulces.... Recuerdo tu bonito vestido rojo y lo guapa que estabas, recuerdo tantas cosas de ti...
Se que no leerás nada de esto, pero tengo la manía de desahogarme así contigo...
Hoy te he visto, he visto como cruzabas el pasillo para ir a tu clase. Llevabas esa sudadera que te regale el día de nuestro primer aniversario y estabas con tus "amigas", las mismas que no paraban de meterte esas ideas en la cabeza "Déjalo. No te merece la pena estar así por el. Tienes que acabar ya"
Han pasado cinco años y parece mentira que al recordarlo me parezca que fue ayer. Se que nunca te perdonare, pero no se, tengo la esperanza de que algún día pueda hacerlo. No te voy a mentir, no te echo de menos del todo... No me acuerdo de muchas cosas de ti. Apenas recuerdo el sonido de tu voz, apenas recuerdo el tacto de tus suaves manos, apenas recuerdo como me tratabas, no se... Una vez te dije que siempre estaría aquí y quizás nunca me tomaste en serio, pues aquí me tienes cinco años después, temblando al verte, muriendo por abrazarte por estar contigo, pero aun así sonriendo sin ti. 
Dicen que el primer amor nunca se va del todo, y ojala no sea cierto porque es un dolor muy fuerte ese de no poder cerrar una herida del todo.
Te veo mucho mas en fotos que en persona, veo como tus días y tu vida van pasando a través de fotografías cuando antes lo veía cada noche recostado a tu lado... Todavía conservo algunos amigos que teníamos en común solo para preguntarles como estas. 
Y siento como me olvidas, como me vas borrando de tu memoria día tras día... Espero que estés bien... 
Celebremos nuestro día trasnochando ahogándonos en alcohol, pongámonos guapos, es una ocasión especial... Nuestro velatorio, no hace falta que traigas flores, no nos merecemos tanto, lo único que pido es una lágrima sincera de amor... Y que triste, adiós. 

Twitter: @_dennisjm
Instagram: @_dennisjm

lunes, 29 de septiembre de 2014

Why are you crying?

Little girl, why are you crying?
There are a lot of people wanting to see you
Laughing, smiling, jumping...

You only waste your time, days, months, years.
Erasing dreams, from your cold, pale face,
Arguing, screaming, lying.
Trapping yourself in a big lost maze.

Where did you lost your smile,
Tiny, shy, shining girl?
Just let me find it for you in the deep forest,
Even in the deepest swirl, instead of being souless.

I,ll walk two thousand meters, reach all stars, fevers...
Just to see that smile again.

I,ll pick up your pale hand.
Look into your eyes, and stand to finally say,
That I promise, I,ll stay,
One hundred years, thousand, whatever
I swear that your happiness will last
Forever.

Instagram: @_dennisjm
Twitter: @_dennisjm

"Mami"


(Antes de que leáis me disculpare porque no me funciona la tecla que pone las tildes y el corrector ortográfico no corrige todas las faltas. Disfrutad del relato) 



Al salir del instituto mi mejor amiga me acompaño a casa y como cada viernes se quedo a comer. La hora de salida del centro era a las dos y cuarto y como vivo a cinco minutos del instituto llegamos muy pronto. Al llegar, mi hermana Celia me estaba esperando para comer.

- Al fin llegáis, ya pensaba que tendría que comer sola.

- Anda exagerada, si hemos tardado cinco minutos - dijo mi amiga con tono vacilante.

- ¿Que hay para comer hermanita?

- Pues he calentado una pizza

- Bueno, que miedo - dije vacilando ya que mi hermana era nula para la cocina, aunque solo fuera calentar.

Cuando acabamos de comer mi amiga, Lucia, y yo, nos dirigimos hacia su casa para que deje la mochila y nos fuéramos a nuestro parque favorito, los olivos, ya que habíamos quedado con unos amigos allí.
A las cuatro y media, al llegar, nuestros amigos nos estaban esperando con el altavoz de música encendido. 

Pasamos la tarde allí, hasta que a las nueve recibí una extraña llamada de una amiga.

- Oye Noah, soy Julia. Mira, que estamos en mi casa Laura, Mario y yo y que tenemos miedo porque ha pasado algo... digamos raro.

- ¿Como que raro, y porque me llamas?

- Laura esta mal y pensé que como sois como hermanos querrías venir.

- Claro, ahora voy. ¿Estáis en el chalet?

- Si, estamos solos, ven rápido.

- Tardare como media hora, vendré con Lucia.

- No problem, hasta ahora.

Julia era una de mis amigas mas apreciadas, la conocía desde hace dos años y la verdad es que su llamada me había asustado ya que casi nunca usaba el móvil para tonterías.
Mario era el novio mayor de Julia, recalco lo de mayor ya que se llevaban el uno al otro 4 años de diferencia.
Y Laura era otra de mis mejores amigas, la conocía desde hace dos años ya que la conocí el mismo día que conocí a Julia, por diversos motivos que ahora no explicare se convirtió en una especie de hermana para mi y desde aquel día no nos volvimos a separar.

A la media hora llegamos a la casa de Julia tal y como dije. Mario me abrió la puerta y le salude con un firme apretón de manos.
Al entrar, Laura estaba en el sofá tapada con una manta. Tenia la cara muy pálida y el pelo parecía mas oscuro que de costumbre. Sus ojos marrones parecían brillar y en su mirada se notaba ausencia. Me acerque a ella y la abrace.

- Hola Tata, ya he llegado, me han dicho que estabas mal, ¿te encuentras mejor?

Laura ni me miro. Estaba totalmente inmóvil con la mirada perdida en el infinito. La toque la cabeza y estaba ardiendo pero las manos las tenia congeladas.

- ¿Tienes frío? - insistí para que me hablara.

Laura giro la cabeza hacia mi y asintió, apoyo su cabeza en mi hombro y cerro los ojos.
Fui a buscar a Julia para que me contara que había sucedido.


- ¿Que ha pasado? - Transmití preocupación.

- A ver te cuento, aunque ya aviso, no te lo vas a creer sabiendo lo escéptico que eres.

- Inténtalo - me reí.

- Pues a ver, estábamos viendo una película en la pantalla de cine del salón, y de repente se empezaron a oír unos ruidos en la buhardilla. Parecía que alguien estaba tirando los muebles por los suelos, y aparte de eso, también se oían susurros y ahora flipalo, Laura dijo que oyó tu nombre y justo después no medio mas palabras.

No dije nada, solo exprese una cara de incredulidad.

- ¿No vas a decir nada? - dijo Julia.

- Si... ¿Que película estabais viendo? - Comencé a reírme.

- No me hace gracia, fuimos a mirar arriba y todo estaba en regla.

- A ver que no cunda el pánico, no pasa nada, solo son ruidos.

Julia iba a replicarme pero de repente Laura se levanto del sofá y salio al patio. Se quedo inmóvil mirando a una esquina durante un par de segundos y después empezó a andar en círculos por la amplia terraza del chalet de Julia.

Como estábamos en invierno anochecía pronto lo cual significaba que Lucia se tenia que ir a casa o si no la iban a regañar por llegar tarde. Todos, menos Laura que aun seguía dando vueltas en la terraza, fuimos a despedir a Lucia.

Mario salio a la terraza mientras que Julia y yo nos quedamos en el salón hablando de lo que estaba pasando.
Mientras estábamos hablando algo extraño nos interrumpió.

- ¿Y que vamos a hacer con Laura? - me pregunto Julia nerviosa.

- Nada por el momento, ya se le pasara.

"Mami" La voz de lo que parecía una niña pequeña se escucho por el chalet. Parecía un eco lastimero que retumbaba por las paredes de toda la casa. 

Julia me miro y asustada me dijo "¿Has oído lo mismo que yo?"
Asentí con la cabeza. Rogué a Julia que se tranquilizara y comprobé que esa voz no era un tono de notificación de alguno de nuestros smartphones, después de hacerlo vi que todos estaban silenciados, lo cual me preocupaba.

- Salgamos con Laura y Mario a ver que tal esta Laura.

- Vale... Pero que ha sido eso... Que miedo.

Laura estaba sentada inmóvil con la mirada perdida sobre una tumbona mientras Mario estaba a su lado fumando.

- Laura, ¿estas mejor? - pregunte. 

- Yo soy Mami... Yo soy Mami... Mami esta aquí - susurro. 

- ¿Como? - me sorprendí por lo que habíamos oído Julia y yo antes.

"Mami" Se volvió a oír la voz en tono ascendente. "Mami" se repitió.

Laura se quedo mirándome fijamente y me cogió de la mano. Mi corazón se acelero y de repente ya no notaba el latir. Notaba como si mi garganta se cerrara y no pudiera respirar pero aparte mi mano rápidamente y todo volvió a la normalidad en mi cuerpo.
Las voces se empezaron a oír de nuevo  y Laura no paraba de sonreír.
Cuando las voces estaban en su tono mas alto, esta se desmayo.

- ¿Que hago fuera? - Dijo confusa.

El resto nos quedamos mirándonos unos a los otros incrédulos por lo que había sucedido.

- ¿No recuerdas nada de nada? - la pregunte.

- No...

Después de explicarla todo, Laura nos miro con una mezcla de miedo e incredulidad.

- Vamos a hacernos una selfie con los fantasmas - dijo Mario entre risas temblorosas. 

(...)

- Ya esta.

- ¿A ver? Tengo que ver como he salido - dijo Laura.

En la foto había algo que no estaba en regla. En ella aparecíamos Laura, Julia, Mario y yo sonriendo y justo detrás de Laura... Allí estaba, una cara difuminada grisácea que tenia sus esqueléticas manos apoyadas en la espalda de Laura... Ella...Eso...Era Mami.

Laura vio la foto y se asusto cuando de repente una nana se escucho.

"Pajarito que cantas en el almendro...Pajarito que cantas en la laguna..." Cantaba una mujer con una relajante voz...Tanto que nos quedamos dormidos y es lo ultimo que recuerdo antes de nuestra muerte.

(Espero que hayais disfrutado mucho. Podeis dejar vuestros comentarios debajo. Seguidme en instagram @_dennisjm y en twitter @_dennisjm gracias :D )






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